CONSECUENCIAS DE LA VANGUARDIA

“Hace millones de años un hombre primitivo descubrió cómo hacer fuego; probablemente fue quemado en la hoguera que él había encendido para sus hermanos, pero nos legó un regalo inimaginable: hacer desaparecer la oscuridad de la tierra”. Con estas palabras Ayn Rand filósofa y escritora estadounidense escribió una estupenda novela llevada más tarde al cine llamada “El Manantial”. Tanto la película como el libro ponen de manifiesto la importancia de tener y compartir con equipos, clientes y proveedores un modo de hacer y ofrecer servicios a clientes con visión de futuro, únicos, con la calidad que se busca y la innovación que se necesita.

Paseando por las calles o entrando en muchos locales y oficinas de las ciudades españolas nos damos cuenta de que la innovación y el diseño, la vanguardia es la manera de mostrar y hacer vivir a transeúntes y clientes los edificios y espacios propuestos, que poco tiene que ver a lo que se construía hasta hace unos lustros. En las propuestas de los últimos años de arquitectos, diseñadores de materiales, mobiliario, equipamientos y espacios encontramos transmisión de vivencias y sensaciones que dejan huella. El trabajo que realizamos para nuestros clientes desde OFIMOR cumple con las premisas de calidad de servicio, pero también procuramos poner de manifiesto que, un modo u otro de iluminación, que un paramento aquí o allá, que un tejido, o cualquier material deben conllevar la intención de hacer no solo funcional e identificativo un espacio, sino que este transmita sensaciones y se recuerde.

Desde OFIMOR trabajamos con personas y empresas que nos aportan siempre algo más que una simple colaboración puntual. Todo nuestro equipo se empapa de esas nuevas maneras de participar, de hacer la vida más fácil y llevadera a las personas que habitan los espacios que construimos o reformamos. Este modo de estar en contacto con la vanguardia hace que nuestros clientes nos elijan también por ello. Ana Mejuto, Directora Comercial OFIMOR Taller de Obras

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